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Su plano de 1974, puesto donde va

Levante dos o más mojones que reconozca, teclee el cuadro de rumbos y distancias del título, y el plano se coloca sobre esas coordenadas — con el residuo de cada punto a la vista, que es lo que hoy no se ve al moverlo a ojo en el CAD.

PRO Suscripción · US$5 al mes Mueve y gira: no deforma Con imagen satelital
Encajar mi plano ↓

Por qué el encaje a ojo sale siempre bien

Cada punto levantado da dos ecuaciones. Mover y girar el plano son tres incógnitas; si además se le deja estirar, cuatro. Lo que sobra es lo único que comprueba:

Puntos levantadosSin estirar el planoEstirándoloQué comprueba
21 grado0 gradossólo la distancia entre los dos
33 grados2 gradosel residuo de cada punto
45 grados4 gradosy cuál está mal identificado

Con dos puntos, arrastrar el dibujo hasta que las dos esquinas coincidan sale siempre: no queda nada que pueda no cuadrar. Medido sobre un caso construido a propósito: con un mojón levantado a 39 metros de donde debía, y dejando estirar el plano, el error del encaje sale de 0.0000000002 m. Cero. Y el plano queda torcido.

Sin estirarlo sobra un dato, y es la distancia entre los dos mojones — ésa sí se comprueba. Pero es una sola: dos puntos corridos los dos 12 m a lo largo de su propia recta vuelven a dar cero. Por eso la herramienta, cuando usted trae dos, le dice qué vértice conviene levantar en el próximo viaje.

Guía de uso

Qué hace

Entra el plano —tecleando el cuadro de rumbos y distancias del título, o subiendo el DXF que ya digitalizó— y entran las coordenadas de los vértices que levantó, por tabla, por CSV del colector, por KML o por shapefile. Usted dice qué vértice del plano es cada punto, y sale:

  • El polígono georreferenciado, en DXF y KML.
  • La transformación aplicada: traslación, giro respecto al norte de la cuadrícula y escala.
  • El residuo de cada punto, con su error medio.
  • El replanteo de los vértices que faltan —sólo los que faltan—: en CSV para cargarlo en el colector, y en KML para abrirlo en el Cuadro de replanteo.
  • Todo sobre un mapa con imagen satelital que se prende y se apaga.

Los tres diagnósticos, que son lo que no da el CAD

  • Cuál mojón está mal identificado. Con cuatro puntos o más se rehace el ajuste quitando cada uno por turno. Si al quitar el tercero el error se desploma, el tercero es el sospechoso — y se le llama por su nombre. Es el error más corriente del oficio: levantar una esquina creyendo que es la 3 y era la 4.
  • La comprobación de una sola cifra. Antes de encajar nada: la distancia y el rumbo entre los dos primeros puntos, según el plano y según el terreno, uno al lado del otro. Si el plano dice 87.40 y el terreno mide 91.15, no hay encaje que arregle eso.
  • Su plano está medido en el terreno. Cuando los residuos se van todos hacia afuera desde el centro, eso no es un encaje malo: es un factor de escala que no se aplicó. La herramienta lo nombra así, en vez de dejarle buscando un error que no existe.

Mueve y gira el plano. No lo deforma.

La transformación es una semejanza: traslación, giro y —si usted la pide— una escala igual en los dos ejes. No se hace transformación afín ni ajuste elástico. Una afín tiene seis parámetros: encaja perfecto sobre tres puntos, con residuos cero, porque ha estirado la figura de distinta forma en cada eje hasta hacerla pasar por ellos. Las distancias de su plano son las del título, y el título no se estira. Hay una prueba que abre el polígono de salida y comprueba que sus quince distancias siguen siendo las del cuadro de entrada.

Qué no hace

  • No decide dónde está el lindero. El encaje es una hipótesis medida, no un acto de mensura.
  • No cambia de datum, y tampoco puede avisar de que haga falta. Un desplazamiento en bloque lo absorbe entero la traslación y no deja ni un milímetro de residuo. Aquí no estorba —un plano histórico no trae coordenadas—, pero hay que decirlo.
  • No georreferencia una imagen escaneada del plano: entra geometría, no papel.
  • No inventa la correspondencia. Puede proponérsela, ordenada por el error que deja, pero la confirma usted.
  • No reparte el error de cierre del cuadro. Eso es otra corrección y vive en Fajas y retiros.
  • No compara con el mosaico catastral — eso es el Visor Parcelario.

Paso a paso

  1. Teclee el cuadro de rumbos y distancias del título, o suba el DXF si ya lo digitalizó.
  2. Escriba los puntos que levantó, o suba el archivo del colector.
  3. Diga qué vértice del plano es cada punto. Si no lo sabe, pida que se lo propongan.
  4. Lea los residuos y mire el plano sobre la imagen, con el satélite encendido y apagado.
  5. Descargue el DXF y el replanteo de los vértices que faltan.
Apagar el satélite es la mitad de la comprobación. Sobre una foto aérea todo parece que cuadra: la vista se agarra a cualquier borde que coincida. Y el mapa enseña lo que los números no pueden: un encaje puede cerrar en tres centímetros y estar colocado sobre la parcela del vecino, porque los dos mojones que se levantaron eran los que no eran. Si el polígono se come una carretera o parte una casa por la mitad, eso no sale en ningún residuo.

La herramienta

La primera carga puede tardar unos segundos mientras la herramienta arranca.

Con el mapa se trabaja más cómodo a pantalla completa. Abrir a pantalla completa ↗

Lo que conviene saber

Con dos puntos se lo dice

No en una nota al pie: en rojo y lo primero. Con dos puntos y la escala libre, el aviso dice que el encaje no está comprobado y por qué salen residuos cero. Puede decírselo porque cuenta los grados de libertad, que es lo que no hace el CAD.

Y le dice cuál levantar

No «levante otro»: levante el vértice 7. Se elige el que más se separa de la recta que unen los dos que ya tiene, porque un tercer punto casi alineado con los otros dos apenas añade comprobación — el giro ya estaba determinado por esa recta.

Las flechas van agrandadas, y se dice cuánto

Un residuo de 8 cm en una parcela de 100 m es un píxel. En el mapa las flechas se agrandan para que se vean, y el factor se escribe al lado. En el DXF, en cambio, el residuo va a tamaño real: dentro del CAD se mide, y una línea agrandada ahí es una mentira medible.

El DXF lleva dentro su propia memoria

En una capa aparte: los cuatro parámetros, los puntos que se usaron y el residuo de cada uno. Dentro de dos años, quien abra ese archivo va a saber de dónde salió — que es exactamente lo que hoy no se sabe de los planos de 1974, y el motivo de que esta herramienta exista.

El orden de las columnas no se adivina

Un CSV de colector no tiene un formato: tiene tantos como marcas de equipo hay. Leer norte-este donde va este-norte deja el punto a mil kilómetros, dentro del país y sin que ninguna cifra parezca rara. Aquí se decide por el rango, y lo que no cabe se rechaza en vez de tomar la primera lectura que encaje.

Todo en WGS84, UTM 19N

Coordenadas en metros de cuadrícula. Si su equipo entrega grados, se proyectan y se dice que se hizo, en vez de hacerlo callando.

Requiere suscripción

Es una herramienta PRO: se entra con una cuenta de correo y contraseña, la misma para todas. La herramienta no ve su correo ni su contraseña y no recibe ningún perfil, así que no puede relacionar una parcela con una persona. Lo que suba se procesa en memoria: no se almacena, no se envía a ningún tercero y desaparece al cerrar la página. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.

El mapa lo pide su navegador

Las teselas del fondo las pide su navegador a CARTO o a Esri, según la capa que tenga encendida, así que esos servidores ven qué zona está mirando. Es lo único de esta herramienta que sale hacia fuera, y sólo carga el fondo que esté seleccionado.