Levante dos o más mojones que reconozca, teclee el cuadro de rumbos y distancias del título, y el plano se coloca sobre esas coordenadas — con el residuo de cada punto a la vista, que es lo que hoy no se ve al moverlo a ojo en el CAD.
Cada punto levantado da dos ecuaciones. Mover y girar el plano son tres incógnitas; si además se le deja estirar, cuatro. Lo que sobra es lo único que comprueba:
| Puntos levantados | Sin estirar el plano | Estirándolo | Qué comprueba |
|---|---|---|---|
| 2 | 1 grado | 0 grados | sólo la distancia entre los dos |
| 3 | 3 grados | 2 grados | el residuo de cada punto |
| 4 | 5 grados | 4 grados | y cuál está mal identificado |
Con dos puntos, arrastrar el dibujo hasta que las dos esquinas coincidan sale siempre: no queda nada que pueda no cuadrar. Medido sobre un caso construido a propósito: con un mojón levantado a 39 metros de donde debía, y dejando estirar el plano, el error del encaje sale de 0.0000000002 m. Cero. Y el plano queda torcido.
Sin estirarlo sobra un dato, y es la distancia entre los dos mojones — ésa sí se comprueba. Pero es una sola: dos puntos corridos los dos 12 m a lo largo de su propia recta vuelven a dar cero. Por eso la herramienta, cuando usted trae dos, le dice qué vértice conviene levantar en el próximo viaje.
Entra el plano —tecleando el cuadro de rumbos y distancias del título, o subiendo el DXF que ya digitalizó— y entran las coordenadas de los vértices que levantó, por tabla, por CSV del colector, por KML o por shapefile. Usted dice qué vértice del plano es cada punto, y sale:
La transformación es una semejanza: traslación, giro y —si usted la pide— una escala igual en los dos ejes. No se hace transformación afín ni ajuste elástico. Una afín tiene seis parámetros: encaja perfecto sobre tres puntos, con residuos cero, porque ha estirado la figura de distinta forma en cada eje hasta hacerla pasar por ellos. Las distancias de su plano son las del título, y el título no se estira. Hay una prueba que abre el polígono de salida y comprueba que sus quince distancias siguen siendo las del cuadro de entrada.
La primera carga puede tardar unos segundos mientras la herramienta arranca.
No en una nota al pie: en rojo y lo primero. Con dos puntos y la escala libre, el aviso dice que el encaje no está comprobado y por qué salen residuos cero. Puede decírselo porque cuenta los grados de libertad, que es lo que no hace el CAD.
No «levante otro»: levante el vértice 7. Se elige el que más se separa de la recta que unen los dos que ya tiene, porque un tercer punto casi alineado con los otros dos apenas añade comprobación — el giro ya estaba determinado por esa recta.
Un residuo de 8 cm en una parcela de 100 m es un píxel. En el mapa las flechas se agrandan para que se vean, y el factor se escribe al lado. En el DXF, en cambio, el residuo va a tamaño real: dentro del CAD se mide, y una línea agrandada ahí es una mentira medible.
En una capa aparte: los cuatro parámetros, los puntos que se usaron y el residuo de cada uno. Dentro de dos años, quien abra ese archivo va a saber de dónde salió — que es exactamente lo que hoy no se sabe de los planos de 1974, y el motivo de que esta herramienta exista.
Un CSV de colector no tiene un formato: tiene tantos como marcas de equipo hay. Leer norte-este donde va este-norte deja el punto a mil kilómetros, dentro del país y sin que ninguna cifra parezca rara. Aquí se decide por el rango, y lo que no cabe se rechaza en vez de tomar la primera lectura que encaje.
Coordenadas en metros de cuadrícula. Si su equipo entrega grados, se proyectan y se dice que se hizo, en vez de hacerlo callando.
Es una herramienta PRO: se entra con una cuenta de correo y contraseña, la misma para todas. La herramienta no ve su correo ni su contraseña y no recibe ningún perfil, así que no puede relacionar una parcela con una persona. Lo que suba se procesa en memoria: no se almacena, no se envía a ningún tercero y desaparece al cerrar la página. Lo que usted envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor: no se escribe en disco ni se copia a ninguna base de datos. Al terminar desaparece, y no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros.
Las teselas del fondo las pide su navegador a CARTO o a Esri, según la capa que tenga encendida, así que esos servidores ven qué zona está mirando. Es lo único de esta herramienta que sale hacia fuera, y sólo carga el fondo que esté seleccionado.